viernes, 27 de noviembre de 2009

El cántaro vacío es el que más suena

 “Ese que habla tanto está completamente hueco, ya sabes que el cántaro vacío es el que más suena  TAGORE



La frase se apoya en la sabiduría popular de todos los pueblos.  No sé cuántos pero, es seguro que habrá refranes en español sobre el tema, la charlatanería está muy mal vista. Y lo está con toda razón porque no es grato soportar las constantes intervenciones del parlanchín, que es una criatura que se supone en posesión de la verdad y de la sabiduría. Lo curioso de esa persona locuaz es que  no se reconoce a sí misma como portadora de tal vicio.  Considera que tiene un carácter extrovertido, que es comunicativa, que le gustan las tertulias, que estima el intercambio de opiniones y un largo etcétera de argumentos.


Este vicio, como todos, produce sus variedades.  De entre todos los tipos de charlatanes que conozco, a mí el que más me gusta es el chistoso.  Cuenta y no acaba: un chiste tras de otro. Horas y horas puede estar exhibiendo sus conocimientos.  Hace reír a todo el mundo y es el auténtico charlatán al que todos soportamos con agrado.


El más difícil, a mi juicio, es aquél que es reiterativo.  Tiene un argumento, una opinión, una idea política, nunca más de una.  Es capaz de pasarse horas con el mismo e irrefutable argumento.  Aprovecha la menor oportunidad para insistir y relacionar cualquier otro tema, por disparatado que sea, para volver a poner de relieve la solidez de sus explicaciones.

Existe también el charlatán paradójico. Siempre en el santo nombre de la lógica y la filosofía –es aficionado a nombrar a Sócrates y a Platón- y como no habla en su nombre sino en el de los sabios que en el mundo han sido, no admite que sus opiniones no puedan ser aceptadas por otras personas.  Interrumpe a todo el mundo, no tiene el menor respeto por sus semejantes y no permite que nadie diga más de unas pocas palabras donde él esté presente.


Está el tipo cotorra, el que no sabe de nada pero habla de todo de un modo incontenible con una cháchara  arrolladora, incapaz de contenerse, arrasa con todo y es imposible olvidar el sonido de su estridente voz.  Puede defender con ahínco lo mismo que acaba de atacar.  ¡Hasta sueña en voz alta!

Está, también,  el que siempre cuenta sus penas, sus enfermedades y terribles tristezas.  Si lo ves a diario, te repetirá por activa y por pasiva cuánto sufre, qué mal lo pasa, que odioso es vivir en un mundo tan injusto y cuántos han sido sus sufrimientos.  Lo tiene que contar todos los días para que no se le olvide.


Y los hay de mi calaña que ven la paja en el ojo ajeno y por este motivo se han permitido hablar de las otras variedades de charlatanes.  Nos gusta hablar.  El tiempo no transcurre cuando nosotros tomamos la palabra.  A veces, observamos que nuestra victima quiere escapar y se disculpa pero nosotros no lo permitimos.  Le decimos, sí, sí, ya acabo sólo es una cosita importante.  Media hora más tarde, nuestro desesperado oyente no sabe si optar por asesinarnos o por salir corriendo y pedir socorro para librarse de esa última cosita que tenemos que puntualizar. La gente es buena y, la próxima, vez optará por cambiarse de acera y decirnos, desde lejos, que tiene mucha prisa. Y así, buscando una víctima cada día, nos pasamos la vida lamentando lo insolidario que es este mundo.  Y terminamos hablando solos porque es preferible pasar por locos que estar callados.

Franziska
Alcalá de Henares, 25 de noviembre de 2009
  

sábado, 7 de noviembre de 2009

Evolución de los paneles solares


Dentro de algunos años, las rígidas placas de silicio que se fabrican actualmente podrán reemplazarse por otros materiales y nuevas tecnologías que, por añadidura, se podrán aplicar en una gran variedad de funciones.

El silicio es el material más utilizado para la fabricación de los paneles fotovoltaicos pero su precio es caro. Lo que ha llevado a la investigación y desarrollo de una segunda generación que crea láminas mucho más flexibles y delgadas que sus predecesoras. Así, diversas empresas en todo el mundo, están trabajando en lo que los expertos llaman paneles solares de bajo coste y que emplean materiales distintos al silicio, denominadas microestructuras CIGS porque utilizan el cobre, indio, galio y selenio; o CIS en el caso de no incluir galio. Otros investigadores han creado tecnologías como las células orgánicas fotovoltaicas (OPV), unos plásticos orgánicos capaces de reaccionar a la luz.

Las posibilidades de estos materiales son enormes aunque su eficiencia es todavía más baja que las de silicio pero sus defensores aseguran que es sólo cuestión de tiempo superarlas. Algunos expertos estiman que podrían tener una relación coste/eficiencia que superaría a los combustibles fósiles a partir de 2015.

Asimismo, investigadores y empresas de todo el mundo están trabajando en el desarrollo de varias tecnologías, como las denominadas de huecos cuánticos, nanotubos de carbono o nanoestructuras de óxido de titanio con colorante. Con ellas se espera crear una pintura que recubriría las casas o las carreteras para generar energía; así como tintes para todo tipo de aparatos electrónicos, prendas textiles o coches solares.

Otra generación de paneles solares uniría nanopartículas con polímeros para lograr células más eficientes y baratas. El panel se basaría en nanopartículas con polímeros que no sólo aprovecharían los diferentes tipos de luz sino también el espectro infrarrojo. La NASA ha utilizado esta tecnología multi-unión en sus misiones a Marte.

Algunos expertos hablan de avances en la relación coste de fabricación/eficiencia de la conversión energética porque el coste tendría que bajar también para competir con los combustibles fósiles y la energía nuclear.

Las posibilidades de disponer de energías renovables y no contaminantes son ya una realidad hacia la que avanzamos, de modo imparable, y es éste un camino cierto hacia la esperanza pero, tenemos que poner todas nuestras energías en apoyar a aquellos gobiernos que estén dispuestos a apostar, decididamente, por su desarrollo y aplicación. Ya no se puede seguir negando los hechos. Hay que salvar de este fuego todo lo que sea posible y no caer en el error de seguir buscando nuevas fuentes de combustibles fósiles y que, al parecer pueden estar en el Artíco.

Alcalá de Henares, 7 de Noviembre de 2009

Franziska

Datos extraídas de un artículo publicado en

“CONSUMER EROSKI” por Alex Fernández Muerza