miércoles, 25 de agosto de 2010

Recordando a los poetas

Comenzamos con algunos proverbios y cantaras de Antonio Machado.  Un pensamiento  lúcido y una profunda filosofía expresados con las palabras más sencillas.  Hoy quiero compartir con vosotros los proverbios y cantares de Machado que recuerdo con más frecuencia y porque algunos  los he aplicado en numerosas ocasiones y he de confesar que me han ayudado a comprender muchas  cosas.  También le debo mi afición a la poesía aunque ¡Dios nos coja confesados!  ¡Todo lo que yo me parezca a un poeta...! No importa, sin embargo,  que yo no sea capaz de construirla porque eso no me incapacita para amarla como medio de expresión.



Todo amor es fantasía;


él inventa el año, el día,

la hora y su melodía;

inventa el amante y, más,

la amada. No prueba nada

contra el amor, que la amada

no haya existido jamás.


Ni vale nada el fruto


cogido sin sazón…

Ni aunque te elogie un bruto

ha de tener razón.



Bueno es el que guarda, cual venta del camino,


Para el sediento el agua, para el borracho el vino.

El hombre es por naturaleza la bestia paradójica,


un animal absurdo que necesita lógica.


No es el yo fundamental


eso que busca el poeta,

sino el tú esencial.



A tu prójimo amarás

como a ti mismo,

mas nunca olvides

que es otro.



Se miente más de la cuenta

por falta de fantasía;

también la verdad se inventa.



Confiamos

en que no será verdad

nada de lo que pensamos.

Caminante, son tus huellas


el camino y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante, no hay camino,

sino estelas en la mar.

Las imágenes realizadas por Franziska son exteriores de la Universidad Politécnica de Alcalá de Henares. En un día nublado de este mes de agosto, ya proximo a finalizar.

Alcalá de Henares, 24 de agosto de 2010 







lunes, 16 de agosto de 2010

¡Déjame en paz!

Pendiente de no perder de vista el revoloteo de alguna mariposa, oí -y apenas pude ver- que Kaza una perraza, entrada en años, se lanzaba al agua de este pequeño estanque

para refrescarse del sofocante calor.


Enseguida pudimos ver a nuestro joven e impetuoso Tostón que seguía por arriba todos los movimientos de Kaza acompañados de ladridos de advertencia sobre lo malo que, según él, debía ser un baño a esas horas.  Ella, aparentemente, hacía oidos sordos.




Sin embargo, contra todo  pronóstico Tostón no llegó a caerse al agua.  Pero no dejaba de
importunar, eso sí.









¡¡¡Déjame en paz!!!  ¡tengo las orejas tiesas de tanto oírte ladrar!  ¡No pongas cara de tonto porque te vas a enterar!

-¡Menos moños, doña Kaza, si puedes, ven a por mí!

-grrrrrrrrrrrr...argumentó Kaza ya de veras enfadada.


Tostón tuvo que salir corriendo con las orejas gachas y el rabo entre las piernas, como es evidente en la imagen.

De una buena lo libró la llamada de su dueño que se apresuró a rescatarlo sujetándolo con la correa.  ¡Tostón!  Por esta vez te has salvado de una buena tarascada.



Tostón respira, se queda quieto y piensa:  ¡No hay quien entiende a las perras!  ¡Pero si yo sólo quería jugar!


Texto e imágenes realizadas por Franziska
Alcalá de Henares, 16 de agosto de 2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

Líquenes, cardos y una mariposa

Comienzo con esta entrada un nuevo caminar sobre la nada. Mi última pasión es la fotografía. Estoy en ello. Mi entusiasmo inicial no ha hecho más que incrementarse y ella me ofrece nuevas metas y se muestra tan completa e interesante que ha transformado mi vida desde el instante que llegó a mis manos. Hoy puedo afirmar que es la dueña de todos mis afanes.


He pensado, pues, dedicar este espacio a las fotografías que realizo. Irán apareciendo por temas. No sé si compartiréis conmigo tal locura y afecto por una cámara pero, de cualquier manera, ella es ahora en mi vida lo primero. En cuanto a mí, sólo puedo dar lo que tengo y esto es lo mejor que puedo ofreceros.



Los líquenes se desarrollan donde el aire es más puro.  Es todo un placer poder contemplar el vistoso traje que proporcionan a los árboles sobre los que se desarrollan.
Otro modo de ver un árbol y las primeras hojas amarillas que produce el calor del mes de agosto.





Los cardos secos representan la sequedad de la estepa y este año que fue abundante en lluvias en todo el otoño, invierno y primavera, ha sido proclive a crear una enorme cantidad de estos cardos que son punzantes a excepción de esa blanca corola que yo tanto admiro.









Estas dos imágenes corresponden
a la denominada Pyronia cecilia
cuyo nombre familiar es "lobito
jaspeado" que a mí me gusta más.























Texto e imágenes realizados por Franziska
Alcalá de Henares, 4 de agosto de 2010