jueves, 18 de diciembre de 2014

¡FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2015!





Es un tiempo próximo al espíritu.
El corazón recuerda otros momentos.
El instante quizás en que amamos
y de verdad, quisimos ser buenos.


El recuerdo se envuelve en aromas.
En olores de canela y limón, a fuego lento.
A nuez moscada en el sabor del asado.
En el color y el sabor afrutado de las sidras.


Las cocinas tenían la fragancia de lo insólito.
Y las madres, felices, porque daban
con un trabajo bien hecho y laborioso,
todo la ternura que cabía en su pecho.


Cantaban  alegres canciones del ayer.
Sin pensarlo, iban en pos de ese tiempo
ya agotado, sin vuelta atrás y sin remedio,
de esa patria  paraíso que es siempre la niñez.


Ya hemos crecido y en el final del tiempo
mi alma se hace más niña, a cada paso,
y más honda es la necesidad de crear lazos,
de recibir abrazos y afectos sinceros.


Es un tiempo de adviento y el alma
recuerda y reclama otros momentos.
El corazón ya no tiene paciencia
quiere darse entero, a manos llenas.


Con un candor que maravilla
se encienden luces, felicidad se esparce,
se avientan buenas voluntades.
La tierra se inunda de frescura.


Florece el amor entre las piedras
y hasta en el tejado de las casas
brilla y resplandece su color.
¡Son cálidas las luces del amor!


Cual  sembrador de peces y de panes
buscamos la cosecha, el milagro
de que tal céfiro aletee todo el año.
Pero, pasados unos días,
volverán a instalarse los agravios.



Esta hermandad y el olvido de injurias
debiera arraigar y para siempre, la Paz
brillar en la mirada de los hombres
y ser la razón y el fin de las mujeres.



 Alcalá de Henares, 18 de Diciembre de 2014
Texto e imágenes realizados por Franziska