sábado, 31 de enero de 2015

LOS INUIT



II Parte de Pueblos y culturas amenazadas

Los Inuit

Inuit es el nombre genérico de los grupos humanos que habitan el Ártico y que poseen características físicas que les ayudan a sobrevivir en el frío. Viven en las tundras del norte del Canadá, Alaska y en Groenlandia.

Tienen sus  orígenes en Siberia. Sus antepasados cruzaron el estrecho de Bering y se distribuyeron también por Norteamérica. Han soportado la vida del Ártico durante miles de años y tienen una gran experiencia para sobrevivir en el hielo. Su modo de vida es el nomadismo siguiendo las migraciones de los animales que cazan entre los que se destacan los renos, osos, ballenas y focas. De estos animales aprovechan para su alimentación todas las partes posibles así como para obtener sus herramientas,  ropas, construir sus viviendas y sus armas para cazar.  Hasta la segunda mitad del siglo XX vivían como cazadores nómadas.





Durante los años 50 y 60 del pasado siglo, el Gobierno de Canadá y la Iglesia Católica les obligaron a aceptar la vida sedentaria. La transición no solo ha sido difícil sino también traumática pues no se cumplieron las expectativas del Gobierno de crear puestos de trabajo en actividades relacionadas con la pesca. La vida en estas comunidades se caracteriza por niveles extremadamente altos de alcoholismo e incluso de esnifado de gasolina entre los niños y también hay que añadir una situación de extremada violencia y las tasas de suicidio más elevadas del mundo.  La diabetes es otra de las enfermedades que les era desconocida y  que hoy hace estragos entre ellos.




Mitología

Según la tradición oral pues hay pocas leyendas escritas,  sus principales divinidades se relacionan con la naturaleza y su mitología guarda mucha semejanza con otras de los distintos pueblos que viven en las regiones polares. Su religión tiene principios animistas y chamánicos.  Suena a algo muy conocido la leyenda del origen del mundo aunque me ha hecho sonreír leer que surgieron unos hombres mal hechos, que no podían valerse por sí mismos hasta que un día, apareció una mujer que decidió cuidar de ellos y gracias a ella, nació la humanidad.




Creen que los animales poseen un alma y que no son cazados por el hombre sino que se dejan cazar. Opino que no les falta razón.





En cuanto a la muerte física, aceptan que una parte del alma entra en los cielos o en el infierno pero, otra parte, se reincorporará a un pariente recién nacido. Imponer a un niño el nombre de alguien fallecido, significa que su antepasado le transferirá ciertas cualidades personales.  Nosotros, con nuestro fanatismo científico, creemos en el ADN.


Es significativa su creencia de que el hielo y la nieve que recubren el Ártico son fruto de una gran inundación que hubo en el pasado y que llegó incluso a cubrir montañas y valles.

Tienen también un monstruo que rapta a los niños y los esconde para siempre que se llama Ijiraq.
 
SILA: es la divinidad del aire. Se la considera esencia de la vida. Es la encargada de sustentar y mantener al mundo.

PINGA. Diosa de la fertilidad, la medicina y la caza.

QAILERTETANG: espíritu de los fenómenos meteorológicos y los animales. Protectora de los pescadores y cazadores.

NUNA: divinidad de la Tierra, es la deidad que habita la tierra y la mantiene.

SARANIK: Diosa del Sol, el Sol es para los inuit una divinidad femenina encarnada por Saranik.

AUNRA: Diosa del aire. Es la que crea los fuertes vientos árticos.

TUKIK: el dios masculino de la Luna. Cuenta la leyenda que Tukik es capaz de dejar embarazada a toda mujer que esté sola trabajando en una noche de luna llena. Y, por último, está

TEKKEITSERTOK que es el Dios de los renos.  El pueblo indígena eveny tiene un acervo de más de mil quinientas palabras para describir las partes del cuerpo, las enfermedades y los estados de ánimo de sus renos.



En las comunidades organizadas y educadas a partir de la vida sedentaria, nace una oposición y una lucha por mantener sus formas de vida que están amenazadas por el cambio climático, por la explotación de las riquezas, construcción de autopistas, etc.  Hay una dirigente inuit, Sheila Watt-Cloutier, galardonada por numerosas instituciones e incluso propuesta para el premio Nobel de La Paz del año 2007, que batalla por el reconocimiento de los derechos de los inuit porque si no se atiende a los gases de efecto invernadero que son la causa del calentamiento global, el Ártico se derretirá llevándose tras de sí a todo un pueblo que ha sabido mantener el equilibrio natural y el desarrollo y la vida humanas. Creo que es algo que debe hacernos pensar y luchar para evitar que se produzca tal hecatombe.




 Alcalá de Henares, 31 de enero de 2015 

Información seleccionada y en parte extractada de Wikipedia
así como las imágenes de los inuit. Los escasos comentarios son personales.
Sheila Watt-Cloutier es una destacada luchadora y ella sola y todo su esfuerzo personal merecieron el premio del Nobel de La Paz que espero terminen por otorgarle. Su biografía es sorprendente y recomendable saber que mujeres con tal fuerza existen y están dispuestas a enfrentarse con las circunstancias por más adversas que éstas sean. Franziska

jueves, 15 de enero de 2015

SERIE PUEBLOS Y FORMAS DE VIDA AMENAZADOS




LOS MASÁIS
 

 Los masáis viven del pastoreo y han resistido a los intentos de los gobiernos de Kenia y Tanzania de hacerles adoptar una forma de vida más asentada. Han reclamado su derecho al pastoreo en muchos de los parques nacionales de ambos países. Debido a las influencias del mundo exterior es cada vez más difícil para ellos mantener su forma de vida.  

 




Los masáis son originarios del norte de África, concretamente del valle del Nilo. Emigraron hacia el sur y llegaron a sus actuales territorios en Kenia y Tanzania entre los siglos XVII Y XVIII. A mediados del siglo XIX ocupaban casi por entero el valle del Rift.  Es a partir de 1.830 cuando se producen una serie de guerras internas, entre clanes rivales, por la posesión del ganado y de las tierras de pastoreo, cuando se escindió la unidad de los masáis.



Hablan una lengua nilótica oriental, el maa y muchos son capaces de expresarse correctamente en suajili e inglés. Su religión se centra en torno a creencias místicas que conciernen a los masáis, a su ganado y a Dios. Las vacas son sagradas y, por lo tanto, lo son también su tierra y todos los otros elementos concernientes a su ganado.


Construyen unas chozas, dispuestas en círculos que levantan sobre ladrillos hechos a base de excrementos de animales, paja y barro para impermeabilizarlos y endurecerlos. Alisan las paredes internas y, finalmente, las ahuman. Esta tarea corre a cargo de las mujeres.


Hombres y mujeres lucen vistosas dilataciones en las orejas que tienen la costumbre de adornar con maderas y cuentas de colores.


Destacan en la artesanía textil, tallas de madera, abalorios y adornos de hematita. Tienen la costumbre de vestirse con una tela de vivos colores, anudada sobre los hombros, que suele ser de color rojo y con diseños geométricos. Practican una gran variedad de cánticos y danzas rituales.


No tienen un sistema político centralizado. Realizan reuniones de ancianos y discusiones públicas para decidir sobre los problemas más generales.


El ganado provee de todas sus necesidades a los masáis. Leche, carne y sangre para su dieta. Elaboran una especie de yogur fermentando la leche con sangre de animal. Y, por último, el cuero y las pieles para su ropa.


La colonización europea llegó a territorio de los masáis en 1869. después de una larga contienda con los británicos, éstos se aprovecharon de su ignorancia para hacerles firmar documentos en los que se confiscaban las tierras de los masáis a favor de los colonos ingleses que, aún hoy, continúan siendo propietarios de aquellas tierras. Tras la descolonización, la situación no mejoró pues el primer presidente de Kenia, Jomo Kenyata, redistribuyó las tierras a favor de su propia tribu, los kikuyu.


Nota.

Comienzo con los masáis una serie sobre pueblos que ven amenazada su forma tradicional de vida como consecuencia de la forma de organización del mundo globalizado, tendencia que lleva inexorablemente a la desaparición de modos de vida únicos y que se perderán para siempre igual que han desaparecido multitud de especies botánicas y fauna. Es una llamada de atención. Es un problema, en mi opinión que nos atañe a todos. Su desaparición hará más pobre la vida de nuestra especie. Es mi opinión.

Alcalá de Henares, 15 de enero de 2015
Información sobre el tema recogida en Internet
Las imágenes realizadas por Franziska no se han tomado en Kenia ni Tanzania. Ya le habría gustado a Franziska un viajecito como ese.