lunes, 12 de junio de 2017

Norman Bethune un héroe canadiense



Hoy quiero presentaros a un héroe canadiense. Su nombre es Norman Bethune. Tengo que confesar que hasta el mes de febrero pasado yo no había oído hablar de él.  No es extraño porque este hombre llegó a España en el año 1936, a comienzos de nuestra guerra incivil.

Había tomado la decisión de abandonar su cómoda situación de Jefe de Servicio Médico del Hospital Sacré Coeur de Montreal para llegar a España como médico voluntario de las Brigadas Internacionales, donde creó el Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre.

Es un médico creativo que ya había desarrollado instrumentos quirúrgicos innovadores para el tratamiento de la tuberculosis que él mismo había padecido.   Norman Bethune tenía el convencimiento de que era necesario realizar las transfusiones en el mismo campo de batalla. Con ese fin creó la primera unidad móvil de transfusiones de sangre del mundo, formando un equipo de ambulancias. Casi de forma artesanal adapta una furgoneta-ambulancia con un generador eléctrico y frigorífico, autoclaves para la esterilización y compartimentos para el instrumental necesario.


Norman Bethune vivió, durante su corta estancia en España, la experiencia traumática de un hecho que se ha querido soslayar y que fue silenciado durante la dictadura.  De esa experiencia escribió un relato llamado “El crimen de la carretera Málaga-Almería” al que se unen las fotografías realizadas por Hazen Sise que trabajaba en su equipo como conductor, y que dan testimonio de los hechos.

Norman se trasladó en el mes de febrero de 1937 desde  Valencia a Málaga para prestar ayuda a las tropas que defendían la ciudad del avance fascista. Como consecuencia de esa misión, fue testigo excepcional de uno de los episodios más dramáticos y desconocidos de la guerra civil española.

Se considera que unas 100.000 personas, aproximadamente, un grupo formado en su mayoría por heridos,  niños, mujeres y ancianos fueron masacrados durante su huída hacia Almería. Bombardeados desde el aire y se  disparó contra esa multitud desde los puntos de artillería de los puertos. La gente huía de la represión de las tropas franquistas y de las posibles represalias que caerían sobre ellos por haberse mantenido fieles al gobierno republicano. Vaciaron la furgoneta y recogieron al mayor número posible de personas para trasladarlas al hospital de Almería, estuvieron tres días sin descansar, tratando de salvar al mayor número posible de personas, en especial a los niños que muchos vagaban solos pues habían perdido a sus padres.

En el mes de junio de 1937 es cuando su gobierno adoptó la política de "no intervención", retirando las unidades brigadistas, entonces regresó a Canadá.   Sin embargo, se dedicó a  dar conferencias sobre los crímenes que había presenciado durante su estancia en España, recaudando fondos y voluntarios para luchar contra el fascismo de Franco.

Un año después, se marchó a China para ayudar a las tropas de Mao Tse-tung, tras la invasión japonesa. En China se destacó por no hacer distinciones entre las víctimas dando el mismo tratamiento  a los prisioneros japoneses heridos que a los combatientes chinos.


En 1939, durante una operación de urgencia, se produjo una herida en un dedo que tuvo la consecuencia nefasta de producirle una septicemia a consecuencia de la cual murió el 12 de noviembre de 1.939. Tenía 49 años. Una vida asentada sobre los ideales, que colman su existencia yendo más allá de cualquier ideal político, es altruista, desinteresado, solidario y tan generoso que toma sobre sus hombros la tarea de hacer un mundo más justo. Este hombre fue Norman Bethune.

En China se le venera, en numerosos lugares del mundo se recuerda su nombre y se le rinden homenajes. Los gobiernos de Canadá, China y España, acordaron organizar una exposición itinerante que se está exhibiendo en muchos lugares de España para que llegue al conocimiento de todos los españoles que este hombre excepcional estuvo a nuestro lado en uno de los momentos más tristes de la historia de nuestra nación.

Alcalá de Henares, 13 de junio de 2017
La información para elaborar este relato ha sido recogida en diversas fuentes de la web. Desde el mes de febrero estaba pendiente de compartirlo. Este hombre es Patrimonio de la Humanidad. Es mi opinión. Franziska

11 comentarios:

Marina Fligueira dijo...

Me pare estupendo que se reconozca su buena obrea.

Un abrazo, Franziska.

Marina Fligueira dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marina Fligueira dijo...

Anónimos----

Ardilla dijo...

Hola amiga. Este héroe encontró algo bueno: lo mejor y decidió conservarlo. Nada es tan capaz de engrandecer el alma como poder hacer de verdad cada una de las cosas que te ofrecen en la vida. Estaba satisfecho con la actividad que desempeñaba y cuando se es coherente con lo que se piensa y se hace. Se es Feliz.
Un abrazo

RECOMENZAR dijo...

siempre es interesante pasar por tu rincon y aprender de lo que escribes

Jaime Portela dijo...

Nunca tinha ouvido falar desse médico canadiano.
Pessoas assim são mesmo património da humanidade. Concordo contigo, por isso.
Bom resto de semana, amiga Franziska.
Beijo.

Majo Dutra dijo...

~~~
Um homem excecional!
Emocionada, agradeço o conhecimento e a excelente leitura.

Para conhecer-me, clique sobre o meu nome.
Vim do blogue da poetisa Piedade Sol.
Com o meu blogue dedicado à arte, prestei homenagem a Espanha,
apresentando a obra Guernica de Picasso.

Para mim, foi um prazer este conhecimento.
Aceite o meu abraço.
~~~~~~~~~~~~~

Alondra dijo...

Mi querida Franziska: hacía tiempo que no pasaba por este blog y creo que fue de los primeros donde conocí y me enganché a tus palabras, prometo enmendarme :)
¿Opinión política? ains!!! en este momento ninguna, la utopía se debió esconder en alguna cueva, si existe, últimamente no la veo e incluso pienso que la sociedad no es buena por naturaleza. Me resulta incomprensible que entre tanta palabrería no se ofrezcan soluciones viables a problemas muy concretos e inmediatos... Ahora bien, todavía sigo creyendo en las personas y son esas personas nobles capaces de irse a lugares donde las necesitan con total altruismo las que pueden cambiar las cosas.
Debo reconocer que no conocía la historia de este personaje y me impactó la dedicación a los demás, su sentido de responsabilidad en el trabajo y su preocupación por el pueblo que sufre. Es más fácil dejar las cargas pesadas a otros y escoger para sí las livianas.La mayoría somos egoístas, primero yo, luego los demás y si hacemos una pequeña contribución nos hinchamos de orgullo y lo pregonamos, nos encanta salir en la foto para que todo el mundo se entere.
Me hA gustado mucho conocer a una persona tan admirable.
Un abrazo grande, sabes que te aprecio sinceramente.

Marina Fligueira dijo...

Me parece estupendo que se reconozca su buena obra y seguro que habrá muchos otros anónimos que ha dejado el pellejo en el intento.

Un abrazo, Franziska.

He sacado el de arriba puesto que estaba de pena escrito.

Ernesto. dijo...

Un relato impactante en todos los sentidos.

Abrazo, Franziska.

PO: Si bien nos reconocemos en blogs ajenos, amigos comunes, nunca habíamos contactado. Te he leído en el blog de Mariarosa y he sentido curiosidad por saber quién, con esta fuerza, habla de "derrota". :))))

maría del rosario Alessandrini dijo...

Que lindo es hacer saber a los que te leen, esta historia tan conmovedora, y de gran valor para el mundo todo, gracias Francisca, no tenia conocimiento de ello, es muy interesante saber y ver lo que un ser humano puede dar.
Abrazo