lunes, 12 de septiembre de 2011

La paloma y el pulpo














Fué este verano y en Avilés cuando tuve la suerte de presenciar la escena y con la cámara en las manos.







La persona que ocupaba la mesa, una viajera solitaria, desmigó unos trocitos de pan. Saltó enseguida una paloma que empezó a engullirlas. Sin embargo, pronto quedó en evidencia que llamaba su atención el contenido de un platillo que estaba a la vista. El color del pulpo que contenía el plato debía de resultar muy atrayente y, sin pensarlo demasiado, nuestra paloma empezó a comerse el pulpo. Que estuviera cocinado con pimentón picante no era problema, al parecer. Un camarero la espantó pero ella volvió. El camarero, finalmente, se llevó el plato y la paloma se cambió de mesa y estuvo observando muy atenta a los palillos. No debieron resultarle atractivos porque tomó la decisión de descender al suelo, quizás, en el suelo hubiera mejor suerte.

Esto es lo que he tratado de plasmar en las imágenes de un vídeo que ha sido realizado con fotografías como todos los míos. De ningún modo que yo sepa el sistema permite que inserte el vídeo y tampoco el enlace sin embargo, si se va a videos y se teclea



La paloma y el pulpo



aparece en primer lugar y se puede ver todas las instántaneas tomadas.









Estamos haciendo pruebas

No consigo entender la nueva organización.  Mi primer fracaso ha sido  con las imágenes. Con el texto que me desaparece.  He intentado subir alguno de mis vídeos de YouTube y tampoco ha sido posible.  Si no consigo solucionarlo tendré que cerrarlo definitivamente.  Franziska

martes, 21 de junio de 2011

El autor de estas palabras es Federico Mayor Zaragoza

El poder se ha basado en la imposición, en el dominio. La paz ha sido una pausa entre dos conflictos, haciéndose realidad el perverso adagio de “si quieres la paz, prepara la guerra”, instigado siempre por los fabricantes de armas.
En 1918, al término de la Primera Gran Guerra, el presidente Woodrow Wilson, aterrorizado por lo que había sucedido en una guerra de desgaste, de trincheras, de extenuación, llega a Brest desde Nueva York con el Convenio para la Paz Permanente, proclamando que, en lo sucesivo, los conflictos no deberían solucionarse a través de la barbarie que se acababa de vivir, y así creó una Sociedad de Naciones, que tomaría las medidas oportunas y arbitraría en los posibles conflictos, de tal modo que el recurso a las armas no fuera irremediable en lo sucesivo.

Ya sabemos lo que ocurrió: tanto los europeos como los norteamericanos reaccionaron vehementemente ante las propuestas del presidente norteamericano, diciendo que ello pondría en riesgo la seguridad de sus naciones. El presidente Wilson regresó a su país convencido de que el mundo discurriría de nuevo por los caminos de la confrontación violenta ya que bajo la presión de los colosales consorcios de la industria bélica los senderos de la paz aparecían impracticables.

La Carta de las Naciones Unidas es un documento audaz e imaginativo, que basa la seguridad en unas Naciones Unidas en las que son “los pueblos” quienes asumen la responsabilidad de garantizar, en adelante, la “construcción de la paz en la mente de los hombres”, como figura en la Constitución de la UNESCO, organización creada en 1945, unos meses después de la fundación de la ONU en San Francisco, a través de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación. El diseño de Roosevelt incluye los grandes pilares de la paz a escala planetaria: el trabajo (OIT), la salud (OMS), el desarrollo (PNUD), la infancia (UNICEF). Pero, además, para orientar el comportamiento a todos los niveles desde la decisión política a la vida cotidiana de todos los seres humanos, establece la referencia luminosa de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General el 10 de diciembre de 1948.

A través de una educación que debe formar a personas “libres y responsables”, para no dejarse manipular, para actuar en virtud de sus propias reflexiones y no al dictado de nadie, para ser realmente independientes y diversos hasta el límite de la unicidad, y alcanzar la emancipación personal y colectiva… sólo era necesario encontrar la palabra clave que, entonces como ahora, sigue siendo compartir, distribuir mejor los bienes materiales, repartir de manera adecuada responsabilidades y beneficios. Compartir a través del fomento del desarrollo que debe ser no sólo económico sino social y cultural, endógeno, sostenible y, sobre todo, humano.


Pero de nuevo se establece la carrera armamentística entre las dos superpotencias, Norteamérica y la URSS, y al socaire de una competición que exacerbaba hasta límites indescriptibles la producción del más sofisticado material de guerra se oculta la progresiva sustitución de las ayudas al desarrollo por préstamos concedidos en condiciones draconianas que benficiaban siempre más a los prestamistas que a los prestatarios; la cooperación se convierte, de forma generalizada, en explotación; el colonialismo financiero y tecnológico empobrece a los países en lugar de fomentar su progreso y capacidad para el uso de sus, con frecuencia, cuantiosos recursos naturales; de tal manera que se llega a la década de 1980 con el sentimiento de que el bienestar generalizado era imposible en un mundo fracturado entre dos grandes sistemas: capitalismo y comunismo.

Es entonces cuando Estados Unidos, acompañados indefectiblemente por el Reino Unido, deciden acaparar el poder y establecer una hegemonía integrada por los países más ricos de la Tierra, encabezados, desde luego, por Norteamérica. Entonces se produce lo que podríamos denominar el “gran antecedente” de la crisis actual: los valores democráticos, los principios éticos por los que tantos habían luchado, hasta dar su propia vida, la justicia social en primer lugar, se sustituyen por el mercado.

El G20 adopta el rescate urgente de las instituciones que, en buena medida, habían conducido a la grave situación que ahora debían enfrentarse. No había dinero para la lucha contra la pobreza y el hambre, o contra el sida, y de pronto aparecen inmensos caudales disponibles para recuperar en Estados Unidos y en Europa el quebranto banquero (720.000 millones de dólares en Estados Unidos y más de 400.000 millones en la Unión Europea). Eso sí, el G20 decide que ahora se establecerán rápidamentelas normas de regulación apropiadas y desaparecerán de inmediato los paraísos fiscales.


No se ha regulado nada. Los paraísos fiscales siguen colmados; los tráficos de toda índole amenazan, especialmente en el caso de las drogas, la seguridad en varios países del mundo; un desempleo rampante (en especial en los países que más pomposamente, como España, presumían de construir más edificios que el resto de toda la Unión Europea.

Las instituciones rescatadas vuelven a manifestar unos inmensos beneficios. Hace poco Exxon Mobil anunciaba que en el año 2010 había ganado más de treinta mil millones de dólares y las empresas del IBEX 35 no sólo mostraban cuantiosas ganancias sino que resultaba que el 80 por ciento de sus empresas tienen presencia directa en paraísos fiscales a través de sociedades participadas.



Alcalá de Henares, 21 de junio de 2011
Franziska

El texto publicado corresponde a ciertas anotaciones que iba haciendo, a medida que leía el capítulo correspondiente a Mayor Zaragoza. Este libro, cuyo título es "Reacciona",  editado por Aguilar, está formado por diez capítulos, cada uno de ellos firmados por diferentes personalidades. Creo que merece la pena reflexionar sobre los temas apuntados y, naturalmente, quedan otras muchas observaciones del mayor interés. Es mi intención continuar con los subrayados pero esto llevará mucho tiempo.



FEDERICO MAYOR ZARAGOZA
Nació en Barcelona en 1934, Doctor en Farmacia, ha sido catedrático de  Bioquímica y rector de la Universidad de Granada y catedrático también en la Universidad Autónoma de Madrid.  Cofundador, en 1974, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de la Universidad Autónoma de Madrid y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas,  Mayor Zaragoza desempeñó diversos cargos tanto de la política nacional como europea.  Director General de la UNESCO desde 1987 hasta 1999.  A su regreso a España crea la Fundación para una Cultura de Paz, de la que es presidente.  Preside el ERCEG (European Research Council Expert Group) para la “economía basada en el conocimiento, a propuesta de la UE.  Fue copresidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones de la ONU.


viernes, 27 de mayo de 2011

Puerta del Sol de Madrid: 15 de mayo de 2011

Estuve con mi cámara.  Todos estamos informados.  Nada nuevo voy añadir con mi pequeño trabajo.  Sin embargo, me siento responsable de lo que está ocurriendo.  No sólo ellos han estado callados  demasiado tiempo también lo hemos hecho los de más edad, como es mi caso.  Es el reflejo de una sociedad acomodada en el dejar pasar las cosas que el tiempo se encargará de ir corrigiendo.  Para nada se ajustaba a la verdad.  Voy a descargar algunas de las imágenes que tomé el pasado sábado.  He estado dejando reposar mis emociones y hasta llegué a plantearme que no se hablaba de otra cosa y que mi aportación no era en absoluto necesaria.  Esto último sigo creyéndolo.

¡Son tan jóvenes! ¡Tan ellos mismos, tan sinceros!Ahora tienen entre sus manos un hermoso proyecto. No quieren sentirse por más tiempo cual rebaño de inocentes, atónitos corderos que ahogan en silencio el miedo a plantarle cara al Poder. Han de tomarse decisiones porque ha de ser VERDAD sin más demoras, sin ningún tipo de falacias: ¡¡¡LA DEMOCRACIA!!!



Es una triste realidad.



Este cartel explica por qué los jóvenes no acuden a las urnas.  El bipartidismo no es lógico ni moral. Es mi opinión.


Es visible que alguien ha corregido el importe. No es una exageración, es la verdad.


La corrupción expresada con sentido del humor.  ¡Qué le vamos a hacer! El hecho es cierto. 

Una juventud organizada y en todo momento responsable. 

Asamblea.  Un abuelo se entusiasma y anima a seguir en la lucha. Y, cómo no, recuerda otros tiempos pasados.

A las seis de la tarde aún se podía ver algún espacio.  En menos de una hora la plaza se fue llenando de tal manera que hacía impracticable cualquier desplazamiento.  Tuve que quedarme en la asamblea a escuchar los mensajes de las personas que intervenían.  Salir de la plaza fue díficil porque era avanzar en contra de la marea humana que no dejaba de afluir.
 
Las manos levantadas era la forma de mostrarse de acuerdo.  El aplauso silencioso. 

La asamblea sigue con una cascada de quejas y sin la visión práctica de cómo se pueden abordar tantos problemas.

Está claro. 

El santo suelo puede ser una buena mesa para la confección de "lemas".

"En el mes de febrero de 2011 se publicó la noticia de que la "educación española" dispondrá de 1.800 millones de euros menos para este año.  Es la decisión que toman unas Comunidades Autónomas que siendo responsables de la educación se encuentran asfixiadas por el despilfarro, la mala gestión y el déficit presupuestario.  También la crisis económica golpea a la enseñanza pública que soporta recortes en los sueldos de profesores, becas universitarias, infraestructuras, actividades extraescolares, formación del profesorado, gastos administrativos, agua, luz y calefacción.  Los sindicatos piensan que se trata del mayor ataque a la escuela pública desde la Dictadura.

Ni una queja por parte de la oposición al Gobierno.  Gravísimo error porque el deterioro de la educación es el comienzo del fin, puesto que aumenta las diferencias sociales y culturales, multiplica la marginación, asienta la pobreza, borra las esperanzas.  La destrucción de la educación pública es el problema número uno de este país, por encima incluso del paro, del terrorismo, de la corrupción política..." 

El texto que se publica en rojo corresponde a unos datos recogidos en el libro editado por Aguilar bajo el título "REACCIONA", correspondiente al capítulo IX, "El derecho a la cultura" cuyo autor es Javier Pérez de Albéniz, periodista. 

Las fotografías y todos los textos que las acompañan, son de Franziska
Alcalá de Henares, 27 de mayo de 2011 

viernes, 20 de mayo de 2011

Mejorada del Campo y la Catedral de Justo


Justo lleva casi 50 años construyendo su imponente obra, y a excepción de algunas ayudas esporádicas, todo lo hizo solo. Lo que más sorprende es que este hombre no es ni arquitecto, ni albañil, ni tiene ninguna formación relacionada con la construcción. No existen planos ni proyecto oficial de la catedral, todo está en su cabeza. Los nativos del Mejorada del Campo conocen la obra como ‘la catedral del loco’.

Se trata de un edificio con elementos arquitectónicos destacables. Aunque su constructor la denomina catedral, y así es conocida, en realidad no es un templo al no estar consagrado ni ser reconocido como tal por la diócesis de Alcalá de Henares.

En el año 2005 una campaña publicitaria de la bebida ‘Aquarius’ dio fama universal a Justo y a su catedral. El Museo de Arte Moderno de Nueva York, dedicó una exposición de fotos a esta original obra sacra.

Ocupa una superficie de 4.740 metros cuadrados, valorada en 1.170.000 euros. Hasta este momento, la catedral mide 35 metros de altura, calculados desde el nivel de cota de la planta baja hasta la altura de coronación de la cúpula. Las dos torres miden 60 metros de largo y tienen una anchura de 25 metros.

Cuenta con todos los elementos de una catedral clásica: cripta, claustro, escalinata, arcadas, pórticos, escaleras de caracol, etcétera. Esta obra colosal está dedicada a la patrona de la Hispanidad, la Virgen del Pilar, y está construida con materiales donados por empresas y particulares. La mayor parte de los materiales de construcción que don Justo utiliza son reciclados. Usa tanto objetos de la vida diaria como materiales desechados por las constructoras y por una fábrica de ladrillos cercana. Para realizar las columnas utiliza bidones de gasolina viejos como moldes, para los pilares usa botes de Cola Cao rellenados de hormigón y una rueda de bicicleta hace las veces de polea.

Justo Gallego, nuestro héroe, nació en Mejorada del Campo el 20 de septiembre de 1925. Este pueblo está situado a 20 kilómetros de Madrid. Desde muy joven sintió una profunda fe cristiana lo que le llevó a ingresar, a los 27 años, en el Monasterio de Santa María de la Huerta, en Soria. Enfermo de tuberculosis y, por miedo de contagiar al resto de la comunidad, fue expulsado de la Orden. Se curó en Mejorada y decidió construir un templo para ofrecérselo a Dios. Lleva cincuenta años trabajando en esta Catedral, ha llegado a levantarse a las tres y media de la madrugada para empezar la jornada: ahora lo hace a las seis. Tiene 85 años. A pesar del gran avance, no hay una fecha prevista para su finalización. Se limita a ofrecer al Señor cada día de trabajo y se siente feliz con lo ya realizado.

Notas y comentarios
Todos estos datos están recogidos de Wikipedia, la enciclopedia libre
El trabajo es muy extenso y si sentimos curiosidad por saber más, podemos utilizar el siguiente enlace:

http://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Justo

Las imágenes de la Catedral de Justo y algunas fotos del pueblo, cuya vega está regada por dos ríos pero a la que no pude llegar por mis medios: uso el transporte público y voy caminando a cualquier lugar al que me dirija. Son de Franziska las  imágenes con las que he realizado un vídeo que he subido a YouTube y cuyo enlace es el siguiente:

http://www.youtube.com/watch?v=Kaxt9OlKd34&feature=mfu_in_order&list=UL

Es mi modesta aportación personal, mi homenaje a este hombre cuyo sueño sostenido sin desmayo, es un ejemplo excepcional.  Y, en mi opinión, si es un síntoma de locura, mejor sería que todos estuviéramos un poco más locos.  En definitiva, nos hemos apoyada en don Quijote -un loco de ficción- y ahora tenemos uno real.  Somos una gente afortunada: los sueños son lo único que puede salvar a nuestra especie: aunque sean  locos sueños.  Sobre este tema, hay una gran cantidad de vídeos en YouTube. El mío es uno más y no será, desde luego, el mejor.

Alcalá de Henares, 20 de mayo de 2011


sábado, 23 de abril de 2011

RITA LEVI-MONTALCINI

Ayer, 22 de abril de 2011, cumplió 102 años. Hemos rescatado algunos datos de su biografía y algunas respuestas de una entrevista que le hicieron cuando cumplió cien años.

Nació en Turín en 1909 en el seno de una familia de origen sefardí. En 1930 inició sus estudios de Medicina en la Universidad de Turín y, en 1936 consiguió un puesto de ayudante de su maestro, Giuseppe Levi. Sin embargo, su brillante carrera se vio interrumpida en 1938 por las leyes racistas contra los judíos que acababa de promulgar Mussolini.

En medio de las condiciones más adversas –durante la segunda guerra mundial- montó, en su propia casa, un laboratorio en el que comenzó a estudiar el crecimiento de las fibras nerviosas de embriones de pollo.

Al acabar la guerra en 1946, Rita fue invitada a pasar seis meses en la Universidad Washington, de Saint Louis y allí permaneció treinta años, desarrollando la parte central de su trabajo, aislando por primera vez el Factor de Crecimiento Nervioso y abriendo así un nuevo campo en la investigación biológica, que le valió el Premio Nobel de Medicina en 1986.

A partir de 1962 comenzó a distribuir su tiempo entre Saint Louis y Roma donde montó un equipo de investigación. Finalmente, se estableció en Italia e impulsó, con todas sus fuerzas, la ciencia en su país.

Por las mañanas visita el European Brain Research Institute –que ella creó en Roma- y supervisa los experimentos de un grupo de científicas jóvenes, todas mujeres, que siguen aprendiendo cosas sobre la molécula proteica que ella descubrió en 1951 y que juega un papel esencial en la multiplicación de las células del cerebro, su gran especialidad. Refiriéndose a este aspecto, Rita dijo: “eso demuestra que el talento no tiene sexo. Mujeres y hombres tenemos idéntica capacidad mental”.

Sigue teniendo una vida plena, come una sola vez al día y duerme tres horas. Su actitud científica y vital sigue siendo de izquierdas. Pura cuestión de raciocinio, explicó durante una entrevista, “porque la culpa de las grandes desdichas de la humanidad la tiene el hemisferio derecho del cerebro. Es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. Lo tenemos poco desarrollado y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente”.

Hace dos años, un periodista le preguntó:

-¿Cómo es la vida a los cien años?

-Estupenda. Sólo oigo con audífono y veo poco, pero el cerebro sigue funcionando mejor que nunca. Acumulas experiencias y aprendes a descartar lo que no sirve”.

-¿Se arrepiente de no haber tenido hijos?

-No. Era adolescente cuando decidí que nunca me casaría.

-Su tesis demostró –dijo el periodista- que, de los dos hemisferios del cerebro, uno está menos desarrollado que el otro.

-Sí, el cerebro límbico, el hemisferio derecho, no ha tenido un desarrollo somático ni funcional y, desgraciadamente, todavía hoy predomina sobre el otro. Todo lo que pasa en las grandes tragedias se debe al hecho de que ese cerebro arcaico domina al de la verdadera razón. En todas las grandes tragedias se camufla la inteligencia y el razonamiento con ese instinto de bajo nivel. Los regímenes totalitarios de Mussolini, Hitler y Stalin convencieron a las poblaciones con ese raciocinio, que es puro instinto y surge de la vida de los vertebrados pero que no tiene que ver con el razonamiento.

¿Hará fiesta de cumpleaños?

-No hay culpa ni mérito en cumplir 100 años. Puedo decir que la vista y el oído han caído, pero el cerebro, no. Tengo una capacidad mental quizá superior a la de los 20 años. No ha decaído la capacidad de pensar ni de vivir…”

No ha sido posible relatar todas las cuestiones importantes de una vida tan larga e intensa como la suya pero, si alguien tiene interés, hace dos años escribió un libro de memorias bajo el título “La clepsidra de una vida” y por supuesto está su fundación romana desde donde impulsa programas de educación para las mujeres africanas y que ha posibilitado el acceso a la cultura a miles de personas. Fue la primera mujer admitida en la Academia Pontificia y tuvo una buena relación con Pablo VI y con Wojtyla y también con Ratzinger.

Alcalá de Henares, 23 de abril de 2011
Recogida de datos e información realizada por Franziska

















viernes, 8 de abril de 2011

Está sucediendo ahora, en esta aldea global.

VRINDAVAN, LA CIUDAD DE LAS VIUDAS


El “sati” o la antigua tradición hinduista en la que la viuda se suicidaba saltando a la pira funeraria de su difunto marido, comenzó a erradicarse durante la colonización inglesa y hoy está prohibido en las leyes de la India independiente.



Sin embargo, la sombra de tal tradición persiste. Cuando las mujeres quedan viudas, las familias las expulsan de casa porque no quieren hacerse cargo de ellas. A los parientes políticos no les conviene que la viuda reclame la parte de sus derechos de propiedad, como la casa y la tierra que pertenecían al esposo. Algunas veces crean el rumor de que es un peligro para la sociedad, como que es una bruja o una mujer fácil, para que así se vea obligada a abandonar su casa. La gente de las aldeas es simple y supersticiosa. No quieren a una bruja en su entorno, así que la excluyen.



Las viudas en la India tienen derecho a heredar según las leyes, pero en muchos casos, son sus propios hijos y la familia política los que abusando, mediante acoso y tortura, se quedan con las propiedades. El Gobierno concede una pensión de viudedad de 400 rupias al mes (unos 6,30 euros) pero, además de ser una cantidad ínfima, tampoco llega a todas. En Vrandivan, la ciudad santa donde creció Krishna, por ejemplo, sólo una cuarta parte de las viudas la recibe. La burocracia hace muy difícil para las mujeres, analfabetas en su mayoría, exigir la pensión. Muchas no saben ni siquiera que tal opción existe.



Una mujer que ha perdido a su marido debe permanecer en duelo el resto de su vida, según las tradiciones hinduistas más conservadoras. Debe olvidarse de sus coloridos saris, no llevar ningún ornamento y cortarse todo el cabello. También su comida debe ser insípida, sin condimentos o carnes que puedan despertar su libido. Una viuda no es bienvenida en las fiestas porque se juzga su presencia de mal agüero. La gente rehúye su presencia porque las considera tan peligrosas que hasta su sombra podría traer desgracias. Se las culpa de la muerte de sus esposos.



Así es que, arrastradas por la pobreza o repudiadas por su familia, miles de mujeres llegan a Vrindavan: un territorio que parece olvidado por el tiempo, y es, en cambio, un lugar al que van a parar las mujeres a las que nadie quiere ya. Según el hinduismo, el dios Krishna pasó allí su infancia; por eso, para muchas ramas de esta religión, entre ellas los Hare Krishna, éste es un sitio sagrado. Cientos de templos, de todos los tamaños y formas, se extienden por sus calles medievales.



Se tiene la creencia de que quienes mueren en Vrindavan se liberan del eterno ciclo de la reencarnación, por lo que es un centro de peregrinación para creyentes y santones. Las viudas también se encomiendan al dios de piel azul, al que consideran su “esposo espiritual”, así es que sobreviven mendigando en esta ciudad por un poco de comida mientras esperan su muerte. Algunas son viejecitas a las que el tiempo ha menguado los huesos, les ha llenado los ojos con cataratas o les ha quitado los dientes. También hay jóvenes, algunas incluso menores de edad. Todas comparten la misma desgracia: ser viudas en la India. El inmenso territorio de India también tiene algunas excepciones.


En algunas ciudades pueden trabajar pero siguen siendo la gota en el océano. Cuarenta y cuatro millones de viudas es una cifra que impresiona.
Esta historia me ha hecho recordar a las palomas –pero aquí no hay diferencias entre machos y hembras como pasa entre hombres y mujeres- y se aparean de por vida. Las aves viudas tardan mucho tiempo en aceptar una nueva pareja y algunas se dejan morir ante el dolor de la perdida.


Noticia vista en “Il corriere Della sera”
Las imágenes de las palomas han sido realizadas por Franziska
Alcalá de Henares, 8 de abril de 2011

viernes, 25 de marzo de 2011

REINICIO




Me he preguntado -más de una vez- si tenía algún sentido mantener mis ventanas abiertas y, si realmente tenía algo mínimamente interesante que decir. La respuesta siempre ha sido desoladora. Ni aún en los momentos iniciales en el blog “Humor, sociedad y poesía” cumplí las premisas que tan alocadamente prometía el título.
 
Humor. Sí, prometía humor y hasta me inventé una colaboradora que iba a narrar sus estrafalarias experiencias. Le puse un nombre pero no le dí muy pocas oportunidades. Aquella colaboradora, no daba el pego y, además, para colmo todo el mundo se la tomaba en serio. Discretamente abandoné la iniciativa.
 
Los temas de sociedad, los importantes, nunca me fue fácil abandonarlos y para poder llevarlos a mi espacio, rastreaba por periódicos y revistas y hacía traducciones del italiano, inglés y ¡hasta de francés! que ya es el colmo por lo escasos que son mis conocimientos. Creía que contribuía a luchar contra el cambio climático y otras ideas tan peregrinas… y en cuanto a lo de la poesía, pues corramos un tupido velo. Para mí es un placer, esa es la verdad. Claro que de que me guste a que yo sea capaz de hacer algo de una mediana calidad, hay un gran trecho.
 
A causa de un cambio en el correo electrónico, no pude volver a utilizar este espacio y tuve que cambiar de nombre. Aproveché la ocasión para abandonar algunas pretensiones y entrar a tocar temas más ligeros. Abrí primero mi espacio “La tortuga de dos cabezas” por eso de que con dos cabezas se debe pensar mejor que con una sola. La verdad, me siento algo extraviada. Cualquier tema que yo toque ha sido presentado por algún profesional. Mi vida personal no tiene más que pequeñas aventuras, de lo más inocente. Esto tampoco puede interesarle a nadie. ¿No sería mejor que ahorrara la energía que consumo cuando pongo en marcha mi ordenador? ¿Qué sentido tiene que yo me empeñe el contribuir a la suciedad del planeta con mis palabras y fotografías? Pero, lo peor, es que yo no he conseguido darme una respuesta contundente, como sería:
 
--Mira, querida, estás haciendo tonterías y, la verdad, a tu edad, no es nada racional seguir por ese camino. ¿A qué viene tanto rollo ecologista? Una cosa es predicar; otra, dar grano.
 
Sí, sí, pero…a mí me gusta estar en contacto con otras personas que también tienen sus blogs, que hablan de lo que les gusta, o de aquello que les hiere o preocupa o incluso les divierte y que son verdaderamente creativas y ocurrentes. Así es que, como si de una computadora se tratara, reinicio. Eso sí, pido perdón por las muchas tonterías que voy a seguir engendrando.

 

 
Texto e imágenes realizados por  IFranziska
Alcalá de Henares, 25 de marzo de 2011