viernes, 8 de abril de 2011

Está sucediendo ahora, en esta aldea global.

VRINDAVAN, LA CIUDAD DE LAS VIUDAS


El “sati” o la antigua tradición hinduista en la que la viuda se suicidaba saltando a la pira funeraria de su difunto marido, comenzó a erradicarse durante la colonización inglesa y hoy está prohibido en las leyes de la India independiente.



Sin embargo, la sombra de tal tradición persiste. Cuando las mujeres quedan viudas, las familias las expulsan de casa porque no quieren hacerse cargo de ellas. A los parientes políticos no les conviene que la viuda reclame la parte de sus derechos de propiedad, como la casa y la tierra que pertenecían al esposo. Algunas veces crean el rumor de que es un peligro para la sociedad, como que es una bruja o una mujer fácil, para que así se vea obligada a abandonar su casa. La gente de las aldeas es simple y supersticiosa. No quieren a una bruja en su entorno, así que la excluyen.



Las viudas en la India tienen derecho a heredar según las leyes, pero en muchos casos, son sus propios hijos y la familia política los que abusando, mediante acoso y tortura, se quedan con las propiedades. El Gobierno concede una pensión de viudedad de 400 rupias al mes (unos 6,30 euros) pero, además de ser una cantidad ínfima, tampoco llega a todas. En Vrandivan, la ciudad santa donde creció Krishna, por ejemplo, sólo una cuarta parte de las viudas la recibe. La burocracia hace muy difícil para las mujeres, analfabetas en su mayoría, exigir la pensión. Muchas no saben ni siquiera que tal opción existe.



Una mujer que ha perdido a su marido debe permanecer en duelo el resto de su vida, según las tradiciones hinduistas más conservadoras. Debe olvidarse de sus coloridos saris, no llevar ningún ornamento y cortarse todo el cabello. También su comida debe ser insípida, sin condimentos o carnes que puedan despertar su libido. Una viuda no es bienvenida en las fiestas porque se juzga su presencia de mal agüero. La gente rehúye su presencia porque las considera tan peligrosas que hasta su sombra podría traer desgracias. Se las culpa de la muerte de sus esposos.



Así es que, arrastradas por la pobreza o repudiadas por su familia, miles de mujeres llegan a Vrindavan: un territorio que parece olvidado por el tiempo, y es, en cambio, un lugar al que van a parar las mujeres a las que nadie quiere ya. Según el hinduismo, el dios Krishna pasó allí su infancia; por eso, para muchas ramas de esta religión, entre ellas los Hare Krishna, éste es un sitio sagrado. Cientos de templos, de todos los tamaños y formas, se extienden por sus calles medievales.



Se tiene la creencia de que quienes mueren en Vrindavan se liberan del eterno ciclo de la reencarnación, por lo que es un centro de peregrinación para creyentes y santones. Las viudas también se encomiendan al dios de piel azul, al que consideran su “esposo espiritual”, así es que sobreviven mendigando en esta ciudad por un poco de comida mientras esperan su muerte. Algunas son viejecitas a las que el tiempo ha menguado los huesos, les ha llenado los ojos con cataratas o les ha quitado los dientes. También hay jóvenes, algunas incluso menores de edad. Todas comparten la misma desgracia: ser viudas en la India. El inmenso territorio de India también tiene algunas excepciones.


En algunas ciudades pueden trabajar pero siguen siendo la gota en el océano. Cuarenta y cuatro millones de viudas es una cifra que impresiona.
Esta historia me ha hecho recordar a las palomas –pero aquí no hay diferencias entre machos y hembras como pasa entre hombres y mujeres- y se aparean de por vida. Las aves viudas tardan mucho tiempo en aceptar una nueva pareja y algunas se dejan morir ante el dolor de la perdida.


Noticia vista en “Il corriere Della sera”
Las imágenes de las palomas han sido realizadas por Franziska
Alcalá de Henares, 8 de abril de 2011

19 comentarios:

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

En la India la situación es muy dificil para algunas mujeres, tal y como dices. Es triste

virgi dijo...

Impresionante.
Sabía algunas cosas, pero me he enterado de otras muchas.
Gracias por colgarlo.
Otro abrazo.

Lydia dijo...

Yo tambien sabia que algunas mujeres, muchas en realidad, mueren en llamas por causa de sus saris que prenden en fuego haciendo la cocina, por ejemplo, pero que estas muertes en realidad son asesinatos. Es muy triste que un pais tan tan impresionante como la India tenga aún estos problemas de ignorancia y de superticion. Pero no olvidemos que nosotros tambien vivimos todo tipo de superticiones, y ahora la que reina es que a todos los musulmanes hay que hacerles "la cruzada", y estas palabras han sido pronunciadas por un politico francés.

Pero se sabe, las primeras victimas de todos los regimes patriarcales son las mujeres, las niñas, las ancianas. Y mientras exista el patriarcado la situación continuará infinitum.

Un abrazo fuerte,

María dijo...

Es increíble la cultura y tradiciones tan distintas que existen en otros países, como lo que nos cuentas, que de la India, que yo no tenía ni idea, y es alucinante que una mujer que ha perdido a su marido tenga que permanecer en duelo el resto de su vida.

Te deseo un feliz sábado.

Un beso.

Blog A dijo...

Que triste que esto pase a estas alturas de siglo, y mientas el resto del mundo preocupado por el petroleo, todo esto ratifica mi ídea de que este mundo es de los hombres y si no lo cambiamos nosotras ellos no nos van a regalar nada.

almena dijo...

Es increíble y triste. En nombre de muchas traciciones y religiones se cometen tantas injusticias...

Un abrazo grande, Franciska

Alondra dijo...

¡Hola Franzisda! cuántas cosas indeseables ocurren en nuestro entorno y siempre las mujeres, los niños, los ancianos son los desprotegidos...
¿Cómo se puede ayudar?, esa es la gran pregunta porque las tradiciones siguen pesando mucho en países donde la educación no está al alcance de todos.
Un abrazo

Franziska dijo...

Alondra, creo que cuarenta y cuatro millones de viudas y, seguramente, más del 90% estarán pasándolo muy mal, desborda a todas las Organizaciones Humanitarias que están trabajando en la India. En mi opinión, cabría hacer algo y esto podría ser escribir como particulares, al gobierno de ese país, para instarle a que se luche contra esa situación. Me parece a mí que si el escándalo fuera mayúsculo y se moviera una campaña a nivel mundial, las cosas empezarían a cambiar. De momento, se les debe permitir que trabajen para ganarse la vida (hay muchas niñas y mujeres jóvenes) y a las ancianas, un lugar, por modesto que sea y una pensión que las libere de la mendicidad, la desesperación y todo el sufrimiento que conlleva verse rechazadas por todo el entorno social. Esto tiene que cambiar porque es una auténtica infamia.

Voy a trasladar este comentario a tu blog porque como no es habitual en mí que yo haga comentarios, ssé que no vas a volver a ver que digo. Un abrazo, querida Alondra.

Alejandro Kreiner dijo...

Quizá no tan exagerado como en la India pero en nuestro país también hay personas que no superan la viudez.

Saludos.

M@bel_es_azul dijo...

Cada país y su cultura no? Sin embargo aquella que no enaltezca y respete la vida humana no debería siquiera intentar levantar la cabeza.
Me parece horrible lo que leí, no sabía que fuera de ésta manera.

Te mando un abrazo.

Aquí me quedaré... dijo...

Habría mucho que hacer al respecto sobre las mujeres.
Pobrecitas. A veces y aunque esté prohibido, ellas se tiran a la pira, sabiendo la vida que les espera.
Así y todo, la gente va allí, como turistas y vienen maravillados.
Seguramente desconocen las cosas que pasan y que tan bien has contado.

Mucho besos

Aquí me quedaré... dijo...

Vuelvo a leer.
Siempre vuelvo a leer varias veces lo que escribes.

Un abrazo

María del Carmen dijo...

En India como en ortros lares lo es, la mujer tiene que vivir con muchas presiones... o quiza sobrevivir.

Paso a dejar un saludo
colmado de sonrisas
con perfume a rosas,
y con sabor a ayeres
en una calma de paz
y cultivo en ceremonia
sigilosa y sacra
la amistad verdadera.

Paso a dejar mi huella
una vez mas en tantas
con la misma intensidad
de mis humildes decires
a puro sentir sentir
con mi alma en la mano
perfumados con rosas
cosechadas con sentires.

Te dejo un cariño y mi paz e invito aretirar los premios dejados en todos msi mblogs.

Marita

Mis blogs
www.walktohorizon.blogspot.com
www.lasrecetasdelaabuelamatilde.blogspot.com
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www.panconsusurros.blogspot.com

Franki dijo...

Hola Franziska, algo sabía de esas costumbres, pero siempre aprendes algo más.
La esperanza es que poco a poco las costumbres evolucionen, nuestra vida es menos de un segundo en la historia del universo. Seguramente recordaras en que situación se quedaban en los pueblos aquí en España, vestidas de negro toda la vida aunque enviudaran a los 30 años. Controladas por todo el pueblo como la santa Inquisición.
Esperemos que esos millones de mujeres poco a poco recobren sus derechos.
Estoy un poco desconectado porque pasos muchos días desconectado en un pueblecito sin Internet:(
Un abrazo Franciska

tia elsa dijo...

La primera vez que leí acerca de esta terrible creencia fue en "La vuelta al mundo en 81 día", era muy niña y pensé que era fantasía de su autor. Cuesta creer que aún en día siga sucediendo, si la letra escrita no se cumple es letra muerta. Una gran tristeza estas pobres mujeres. Besos tía Elsa.

Marucha dijo...

Amiga,que bonitas fotos !!!y el relato,caray !!! eso de ser mujer en todos lados está super,super dificil !!!! y más por lo que nos cuentas en la India.

Recibe un super abrazo en estos días de abril.

Ian Welden dijo...

Qué bueno que delates el primitivo abuso y marginalización de las mujeres. En India como en Irán o Santiago de chile y en Àfrica las mujeres principalmente pobres son sometidas a leyes y tradiciones crueles y machistas. Son discriminadas y violadas con total impunidad.

Me ha gustado mucho tu blog, Franziska. Vengo desde Copenhague a visitarte y dejarte un saludo.
Que tengas un hermoso fin de semana.

Ian.

Toupeiro dijo...

Parece mentira que vivamos en el siglo XXI

Felices sueños

A.O.P. dijo...

He vuelto! Pásate a echarme un ojo :D un abrazo