jueves, 18 de diciembre de 2014

¡FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2015!





Es un tiempo próximo al espíritu.
El corazón recuerda otros momentos.
El instante quizás en que amamos
y de verdad, quisimos ser buenos.


El recuerdo se envuelve en aromas.
En olores de canela y limón, a fuego lento.
A nuez moscada en el sabor del asado.
En el color y el sabor afrutado de las sidras.


Las cocinas tenían la fragancia de lo insólito.
Y las madres, felices, porque daban
con un trabajo bien hecho y laborioso,
todo la ternura que cabía en su pecho.


Cantaban  alegres canciones del ayer.
Sin pensarlo, iban en pos de ese tiempo
ya agotado, sin vuelta atrás y sin remedio,
de esa patria  paraíso que es siempre la niñez.


Ya hemos crecido y en el final del tiempo
mi alma se hace más niña, a cada paso,
y más honda es la necesidad de crear lazos,
de recibir abrazos y afectos sinceros.


Es un tiempo de adviento y el alma
recuerda y reclama otros momentos.
El corazón ya no tiene paciencia
quiere darse entero, a manos llenas.


Con un candor que maravilla
se encienden luces, felicidad se esparce,
se avientan buenas voluntades.
La tierra se inunda de frescura.


Florece el amor entre las piedras
y hasta en el tejado de las casas
brilla y resplandece su color.
¡Son cálidas las luces del amor!


Cual  sembrador de peces y de panes
buscamos la cosecha, el milagro
de que tal céfiro aletee todo el año.
Pero, pasados unos días,
volverán a instalarse los agravios.



Esta hermandad y el olvido de injurias
debiera arraigar y para siempre, la Paz
brillar en la mirada de los hombres
y ser la razón y el fin de las mujeres.



 Alcalá de Henares, 18 de Diciembre de 2014
Texto e imágenes realizados por Franziska




viernes, 28 de noviembre de 2014

GARCETA COMUN





La descubro de pronto y cuando estaba pendiente de las gaviotas que formaban pequeños grupos en la playa del Arenal.  Me llaman la atención su blancura, el deslumbrante pico alargado, de un negro brillante y el ojo situado exactamente donde comienza el pico.  Era mi primer encuentro.  Su imagen me hizo recordar enseguida a las cigüeñas pero era indudable que no lo era.



Sin perder ni una décima de segundo, me dispuse a conservar su imagen mientras se sostuviera al alcance del objetivo de mi cámara. En aquel momento no importaba aclarar  que ave era aquella que veía  con las patas sumergidas y casi sin cambiar de postura ni moverse del mismo sitio.


Consideré que mi posición  estaba muy alejada y con gran lentitud traté de acercarme sin conseguir despistar a la garceta que abandonó el agua, comenzó a caminar por la arena tratando de poner tierra por medio entra ella y yo.


Es curioso pero, como puede verse en las fotografías finales,  su parte trasera es mucho menos armoniosa que la delantera y abre mucho las patas cuando camina.  Cuando emprendió el vuelo me falló el enfoque, no pude disparar y perdí la foto más interesante porque hace un bonito movimiento con las alas. Ocasión perdida y que no va a ser fácil que vuelva a presentarse.


Estaba sola y la información que tengo sobre las costumbres de estas aves es que suelen estar en compañía de otras garzas.  ¿Se había despistado en su ruta migratoria hacia África?  De mi maniobra de acercamiento, está claro,  juzgó necesario alejarse pero ¿podría tener dañadas las alas?  Nunca lo sabré.  No sé a dónde podía dirigirse y quizás ni ella tampoco lo sabía con exactitud. Mis conjeturas no tienen ninguna base. 


Es carnívora. Se alimenta de peces,  insectos acuáticos y ranas. La cría la realiza en colonias con otras garzas, en árboles, matorrales arbustivos y carrizales.  Los dos miembros de la pareja se encargan de la construcción del nido: el macho aporta ramas y tallos y la hembra construye el nido en forma de embudo. A veces, ocupan el nido de años anteriores, con previas reformas.


Los tres a cinco huevos de la puesta son incubados especialmente por la hembra aunque el macho también participa durante los 21 a 25 días que dura la incubación. Los pollos permanecen en el nido durante un mes y alcanzan la madurez sexual con un año de vida. Las jóvenes garcetas optan por emigrar o bien permanecer en zonas próximas a su lugar de nacimiento.


Alcalá de Henares, 29 de Noviembre de 2014
Texto e imágenes realizados por Franziska

sábado, 11 de octubre de 2014

Árboles de Madrid



Durante mi larga vida -ya puedo presumir de mis muchos años- cuya mayor parte ha transcurrido en Madrid,   jamás había tenido noticia de una situación tan preocupante con relación al estado de salud del árbolado madrileño.



 Hoy día 11 de octubre ha vuelto a caer una rama de grandes dimensiones de otro árbol situado en el cruce de la calle Ayala con General Pardiñas, en el distrito de Salamanca, al lado de un paso de peatones y a un par de metros de la puerta de una farmacia, que estaba abierta en ese momento.

 El primer accidente tuvo lugar el pasado 21 de junio. Un hombre de 38 años murió ese día en el Parque de El Retiro. Cuando estaba tranquilamente sentado en un banco, descansando a la sombra, se precipitó sobre él una gran rama que le provocó un traumatismo pélvico y abdominal. Se trataba de un militar que había participado en misiones en Bosnia y en el Líbano. ¡Ironías del destino! El siguiente accidente mortal, tuvo lugar el 9 de septiembre. Un hombre de 72 años falleció al caerle una rama encima cuando iba caminando por la acera, en el barrio madrileño de Santa Eugenia.


Cinco personas heridas leves, entre ellas un niño, cuando estaban a la sombra en una terraza de un restaurante, en la calle de la Montera, cerca de la confluencia con Gran Vía.El día 6 de agosto.

También se produjo la caída de un cedro, el pasado 20 de julio, sobre un banco, situado a la altura del número 63 de la calle de Menéndez Pelayo que hirió en la cabeza a una niña de siete años.

Es difícil pensar que los árboles de Madrid no son insensibles a los sufrimientos de sus habitantes y que tal cúmulo de malas noticias les ha enfermado, y estresados por el ruido, la contaminación -los altos niveles de ozono troposferico- no pueden realizar, como es debido, su trabajo de limpiar la atmósfera y los pobres han enfermado por una exceso de trabajo. No es una broma. Sé que es mucho lo que todos les debemos a nuestros árboles y ahora, como no pueden gritarnos, han terminado enfermando y desplomándose. A ver si nuestro Ayuntamiento se enfrenta de una vez con el problema.

Porque pasear por nuestras calles va a terminar siendo tan arriesgado como estar en una situación de guerra.

Como se puede ver por estas fotografías realizadas por mí, los árboles han encontrado su manera de llamar la atención y se han puesto a crecer de un modo desmesurado. Creo que es primera manifestación de protesta: hecho sin precedentes en la Historia de la Madre Naturaleza.  ¡Dios les proteja y les libre de los recortes en personal de jardinería! Amén.

Alcalá de Henares, 11 de octubre de 2014
Texto e imágenes realizados por Franziska




 



domingo, 21 de septiembre de 2014

Día Internacional de acción contra el "Cambio Climático"





Hoy día 21 de septiembre de 2014  se ha celebrado el Día Internacional de acción contra el “Cambio climático”.  En Alcalá de Henares, ciudad en la que vivo desde que me jubilé, Ecologistas en Acción, coordinados con la Organización AVAAZ, y otros grupos sociales, hemos participado en una marcha que finalizó, como concluyen la mayoría de las manifestaciones que se realizan en nuestra ciudad, en la Plaza de Cervantes. Hasta esta plaza he llegado con mi cámara para dar testimonio de nuestra presencia.  El trabajo se ha plasmado en un vídeo –montado sobre fotografías- que acabo de subir  a Youtube, cuyo link es el siguiente:


 Entre párrafo y párrafo -y siguiendo mi costumbre de intercalar imágenes- aparecen algunas personas que tienen toda su esperanza puesta en que otra forma de vivir es posible y así, comienzan ya a presentarse con sus pequeños para que se vayan habituando a protestar y a proponer soluciones a los problemas. El dinero de hoy será hambre para mañana –e incluso la muerte para muchos- si no nos enfrentamos a tiempo con esta catástrofe que hemos creado los hombres.


El tema del cambio climático es dramático porque se sabe, desde hace tiempo, que ciertas actividades humanas tienen la capacidad de interferir en el clima de la Tierra.

Lo que está ocurriendo ahora mismo es que hemos sobrepasado el límite de la emisión de gases de efecto invernadero y estamos corriendo el riesgo de que los ecosistemas lleguen a colapsarse.

De los gases de efecto invernadero  (GEI) liberados a la atmósfera por las actividades humanas destacan los siguientes:        

El CO2  representa más del 70% de las emisiones totales de GEI.  Este gas se libera a la atmósfera como resultado de la quema de combustibles          fósiles: petróleo, gas natural y carbón) y     por la deforestación.


CH4.- Se libera principalmente como resultado de la actividad ganadera.


N2O.-  Tiene un potencial de calentamiento equivalente a 310 moléculas de  CO2 y puede permanecer en la atmósfera hasta 120 años.  La fuente principal de este gas es la aplicación de los fertilizantes agrícolas.


Las dificultades que no se resuelven, se incrementan y así apareció el tema de los monocultivos de árboles: otra cuestión  de gran interés y para tratar en profundidad. Los transgénicos que provocan la dependencia para la obtención de las semillas y que están haciendo que desaparezcan las especies autóctonas, bien aclimatadas a las condiciones propias del lugar y con buena respuesta de producción. 


La ONU  ha advertido recientemente que el Ártico podría quedarse completamente sin hielo durante el verano del año 2030.


Los glaciares de los Andes peruanos, que aportan el 50%  del agua en el curso del Amazonas, se han retraído un 20% en los últimos treinta años y podrían desaparecer en 40 años.


Cerca del 40% de la población mundial vive en zonas costeras, y más de cien millones de personas lo hacen sobre terrenos que no superan un metro sobre el nivel del mar. Junto con el impacto directo sobre las poblaciones cercanas a las costas, el aumento del nivel del mar hace crecer el riesgo de inundación de los deltas, la salinización de los acuíferos y la destrucción de las infraestructuras sanitarias.


Los impactos en la biodiversidad y en los ecosistemas, sobre la salud humana por la mala calidad del aire, el ruido,   los atascos en la circulación. 


Concluyo. Parece que hoy me he levantado con ganas de sufrir y de fastidiar la paz en la que viven otras personas pero, de verdad, esto no es así. Hace ya muchos años que me vengo preocupando por la situación y confiando que todo se irá remediando, lo más pronto posible. Parece que en nuestro país esto no es así porque estamos entre los que más contribuyen al calentamiento global.





 Alcalá de Henares, 21 de Septiembre de 2014
Texto, imágenes y vídeo realizados por Franziska                                                                                                                                                                                              

jueves, 11 de septiembre de 2014

G A V I O T A S





Todos los mares y casi todas las aguas dulces del globo, albergan especies de gaviotas.

Pocas veces penetran mar adentro y, por lo tanto, son consideradas aves de playa.  Siguiendo el curso de los ríos caudalosos, penetran tierra adentro.  Así, algunas especies muestra su predilección por los lagos y los ríos más alejados del mar, en los que se detienen, al menos, durante el período de la reproducción.

Todas las especies se nutren de peces, pero no pocas cazan insectos con ahínco y devoran animalitos marinos y sustancias animales.

Se caracterizan por la elegancia de su aspecto, la gracia de los movimientos y la donosura del porte. En tierra, donde se mueven con agilidad y rapidez, asumen un aspecto realmente digno. Están, asimismo, bien dotadas para la natación.

Vuelan con lento batir de alas, movimiento con el que alternan repetidas y prolongadas ondulaciones que realizan con extraordinaria agilidad.

Tienen una voz estridente y desagradable. Los sentidos más desarrollados son los de la vista y el oído.  Se trata de aves sagaces y valerosas y muy apegadas a su prole. Viven e incuban junto con otras especies de aves nadadoras pero su interés en la presencia de las mismas, no es amistoso pues terminan ejerciendo sobre ellas todo tipo de rapiñas.

Muchas especies de gaviotas, acechan los polluelos y los huevos de otras aves costeras y, su condición depredadora llega a tal extremo que roban los huevos y matan los polluelos de otras parejas de su misma especie.

Desconfían del hombre en todo lugar y circunstancia. A pesar de ello, aparecen con frecuencia en los lugares habitados, visitan los puertos y poblaciones costeras y vuelan en torno de los buques.  Cuando se trata de enfrentarse a un enemigo, las gaviotas actúan siempre con un acuerdo total y, en casi todas las ocasiones consiguen imponerse.


Durante el período de reproducción se reúnen en bandadas muy numerosas que cubren literalmente extensas superficies de paredes rocosas o de montes –aprovechan el menor espacio por angosto que sea- y colocan los nidos muy próximos unos de otros. La puesta se compone de dos a cuatro huevos, mas bien voluminosos, de forma regular y cáscara gruesa y granulosa, de color verde. Machos y hembras se alternan en la incubación que se prolonga durante dos o tres semanas. Los recién nacidos son alimentados con comida en parte digerida y regurgitada después por los progenitores.

En las regiones más septentrionales estas aves se consideran de gran utilidad ya que sus huevos gozan de gran aprecio y alcanzan buena cotización comercial. Por otra parte, las plumas también se utilizan para rellenos.  Las gaviotas resultan beneficiosas como barrenderos del mar pues devoran toda clase de desechos sobre los que suelen precipitarse en gran número.

Por último, tenemos que añadir que se adaptan fácilmente a la vida en cautividad y se encariñan con su dueño.



Texto:  Datos extraídos de la enciclopedia “El mundo de los animales” 
Fotografías realizadas por Franziska

Alcalá de Henares, 11 de septiembre de 2014