Este es u n blog que se abrió como consecuencia de un cambio de correo electrónico. Estaba entre nuestras costumbres publicar noticias raras, curiosas al menos pero era un proceso de "segunda mano" puesto que a mi las noticias me llegan a través de los medios convencionales pero claro, son aquellas historias que no tienen ningún soporte político ni publicitario y que la prensa toca solo de pasada, sin darle mayor importancia.
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sábado, 12 de marzo de 2022
REAL OBSERVATORIO DE MADRID
martes, 15 de febrero de 2022
…se dice que arrastra las cadenas del silencio
La soledad es una
dama
tan esquinada y tan
triste
que tiene pocos
amigos
y fama de ser
molesta
La
soledad más ingrata
de todas
las soledades
es
aquella que vivimos
en
compañía de otros.
Es grata
a la razón,
dijo
algún sabio.
Más vale
estar solo
que mal
acompañado,
se ha
dicho siempre
en el
solar hispano.
Hay una
ancestral belleza
en su
silencio
nos
dijeron muchas veces
los
poetas de antaño.
Cuando
llega la noche,
en las
casas sin dueño,
-como si
fuera un fantasma-
se dice
que arrastra
las
cadenas del silencio.
Yo sé que
ella tiene alma
pero
carece de cuerpo
En el
silencio encuentras
todo lo
que has olvidado:
son los
días desterrados
del árbol
de la conciencia.
La soledad es bandera
que llevo
sobre mi cuerpo.
Hay
momentos que la olvido,
parece que
no existiera
pero sé
que está a mi lado
¡Es mi
amor, mi compañera!
La
soledad, a fin de cuentas,
es mi
mayor libertad.
Testaruda,
en grado sumo,
retorna una
y otra vez:
no se
cansa de buscarme.
Voy a
tener que exiliarme
para no
volverla a ver.
La
soledad es paz, silencio, libertad…
–por
poner peros- solo una pizca de amor
se
echa de menos.
Alcalá de Henares, 15 de febrero de 2022
Texto e imágenes realizadas por Franziska
publicado
por primera vez en
Alcalá de
Henares, 23 de Diciembre de 2012
PARA “EL
CLUB DE LAS LETRAS MÁGICAS”
TEMA:
domingo, 30 de enero de 2022
No quiero tejer la noche.
Como las mariposas, busco la luz.
No quiero tejer la noche.
Canto. Vivo el desierto.
¡Mi dolor ha de escucharse
como si gritara el viento!
Igual que las flores, tiemblo.
Como mariposa, deseo
que todo mi invierno fuera
una eterna primavera.
La noche engulle los colores.
Se adormecen las raíces
del proyecto más audaz:
la esperanza languidece
y el futuro es un duende.
Nuestra canción es un acto de fe.
Aún
creemos
que pueden comprendernos.
Amanece.
Un día más en el sendero.
Aún estoy viva. Puedo verte.
Quisiera reencontrarme con el
abrazo,
el beso, la sonrisa, la mirada,
la voz y las caricias de mi madre.
De ella tomé la vida y soy su
sangre.
De ella recibí la dignidad de ser
mujer.
Su corazón valiente y decidido.
El amor y su sentido de la vida.
Aprender a vivir no es nada que se
enseñe.
Vivir no es solo cumplir años.
El viaje final ha de llegar.
Si nuestra vida mereció la pena,
será una estela
un recuerdo de amor y luz, en los
demás.
Alcalá de Henares, 30 de enero de 2022
Texto e imagénes realizados por
Franziska.
miércoles, 12 de enero de 2022
FIDELIDAD
Parece que la fidelidad
no está de moda
salvo que nos refiramos
a la high fidelity sajona.
La fidelidad por mi entendida
porta el santo y seña de la lealtad.
La una sin la otra,
no pueden existir.
Siempre seré fiel a la tierra en que nací.
Soy de Asturias. Mi corazón con su recuerdo
se estremece y de gozo palpita encabritado.
Es un potro desbocado en busca de libertad.
Sobre tu tierra bendita, descansen en paz mis sueños.
Mi alma se forjó en ella, sobre los acantilados,
el mar bravío y sonoro y los bosques encantados
donde bailaron los celtas, los bravos hijos del norte.
Seré fiel ¿cómo no serlo?
A la madre que me concibió y dio la vida.
Me cuidó con un amor que no tenía medida.
Me enseñó a recibir cantando
el quehacer de cada día. Confió siempre en mí.
¡Tengo una duda en el alma, no sé si la merecí!
A todos mis amigos seré fiel.
Han sido camaradas del camino.
Confidentes después; primero, compañeros de juegos.
El hombro en el que apoyar el desconsuelo.
Conmigo compartieron afanes y desvelos.
Cerca o lejos, la vida fue mejor pensando en ellos.
He sido siempre fiel al padre de mis hijos
al que debo lo más hermoso que he tenido:
los hijos que ambos adorábamos.
¡Qué amor tan hondo y tan sincero,
teniéndolos en nuestros brazos, conocimos!
Siempre he querido ser fiel a mi misma
pero he de confesar que, algunas veces,
sin pretenderlo me he traicionado
por un mal entendido orgullo,
un miedo al fracaso o vete tú a saber por qué.
A estas alturas de mi vida queda claro
que, en la fidelidad a mi misma,
es en lo que yo más he fallado.
como consecuencia del JUEGO DE
PALABRA: FIDELIDAD, DADORA: ALINA KAZAK, una joven rusa.
Alcalá de Henares, 12/01/2022
Texto e imágenes realizados por Franziska
miércoles, 22 de diciembre de 2021
Cuento de Navidad
Todas las Navidades, se asoma a sus recuerdos un niño muy pequeño que no tenía carbón para calentar la cena.
En el patio de su casa, prendió la madre una hoguera. Al olor de las encinas, gachas de almortas para sosegar el hambre.`
En el llanto de su
madre brotaban todas las penas, la rabia y la impotencia.
Nadie cantó aquella
noche. ¿Cuándo acabaría el hambre, el frío y la condena al dolor y las dramáticas
consecuencias de aquella fatídica guerra?
Cansancio y silencio
llevaron su cuerpo al sueño. Ahora sabe
que nunca estuvo tan cerca de ese Niño que es Amor.
Alcalá de Henares, 21 de Diciembre de 2021
Texto e imágenes realizados por Franziska.
jueves, 21 de octubre de 2021
UN VIENTO HURACANADO
I
El
ático de la planta 30 del edificio tenía una terraza de pequeño tamaño en la
que siempre parecía que el viento estaba transformándose en huracán.
II
A
Candela ya no le preocupaba haber agotados sus recursos porque quedarse sin
dinero formaba parte de su plan: nadie iba a heredarla. Estuvo atrapada algún
tiempo en un amor que solo vivía en su imaginación, era evidente; él optó por
aquella jovencita de cara inexpresiva y poco agraciada. No podía comprender por
qué lo había hecho pero fue así. Ahora nada importaba. Seguir viva carecía de
sentido.
III
Aquella mañana el cielo estaba muy cubierto. Se encontró en el espejo un rostro tan demacrado que le costó trabajo reconocerse. Decidió que había llegado el momento. Tambaleándose, arrastró la escalera hasta la terraza, sin fuerzas para sostenerla, estaba muy débil, tan flaca que era casi un esqueleto dentro de un pijama demasiado grande.
IV
Se precipitó al vacío porque resbaló. No fue un acto consciente sino un accidente. El viento del norte ululaba siempre en aquella dirección y en ese momento se adueño de ella, la dirigió contra el primer edificio que encontró en su camino, se estrelló contra una ventana mal encajada, rompió los cristales y la metió dentro de una habitación que todavía mostraba una cama deshecha.
V
Quedó tendida sobre aquella cama y sangrando en tal cantidad que tardó pocos segundos en desfallecer. Cuando volvió a recuperar la consciencia estaba en un hospital.
VI
Sentía tal confusión que a su cerebro no llegaban los recuerdos, no comprendía nada. Caer desde la planta 30 de un rascacielos tendría que haber acabado con su vida y los olores que percibía eran los propios de un lugar que había conocido durante tanto tiempo como su lugar de trabajo.
VII
El desaliento y la tristeza volvieron a ocupar su mente. Había fracasado otra vez. Sentía una mano sobre la suya y la respiración acompasada de un ser humano. Abrió los ojos y se encontró con los de un hombre mayor que la miraba con interés y casi sonreía cuando le dijo:
-¿Cómo estás?
-Estoy aún viva por lo que entiendo…respondió sin ningún entusiasmo.
-¡Bendito
sea Dios! Necesito que sigas viviendo.
- ¿Por qué? No sé quién es usted y ni siquiera sé cómo se llama.
-No
quiero asustarte pero debes saberlo cuanto antes. Ni la policía ni el juez
creen que entraste en mi casa por la ventana sino que consideran que es un
intento de asesinato. Mi libertad y mi vida dependen de ti.
Vuelto a publicar hoy día 21 de octubre de 2021 en Alcalá de Henares, texto y fotografías realizadas por Franziska
28 de diciembre de 2016. Microrrelato.
viernes, 1 de octubre de 2021
LAS ESTRATEGIAS DE SARITA II PARTE
La verdad es que el recorrido hasta mi casa era una carrera de obstáculos pues tenía que cambiarme de acera veinticinco veces y dar mil vueltas caminando por calles que antes jamás había pisado pero cuando llegué al portal me sentí a salvo. Por fin, había pasado mi primer día sin comprar comida. Mis compañeros empezaron a extrañarse de no verme con paquetes y yo tuve que decirles que, al fin, había puesto en práctica una terapia que iba a ser eficaz.
Un día, con el rostro desencajado, caminaba contando mis pasos pero no sé cómo fue, debí equivocarme y me encontré de pronto en la tienda de Antonio, el salchichero. Se sorprendió al verme pero se puso muy contento: -¡Caramba, señorita!… ¿Le ha pasado algo? Llevo unos días sin verla. Dando un alarido dije: ¡No me ha pasado nada es que no quiero comer más salchichón, ni salchichas, ni jamón, ni queso, ni pepinillos en vinagre! ¿Te has enterado? Cuando me veas, ni me saludes y si vuelvo a pisar tu tienda, te agradeceré que me eches a la calle y si no lo hago y quiero comprar, llamas a la policía y dices que tienes aquí a una loca de atar. Y dicho esto y sin esperar respuesta salí dando un sonoro portazo y dejando al pobre salchichero confuso y llevándose las manos a la cabeza.
Cuando puse mis pies nuevamente en la calle, empecé a llorar desconsoladamente. Estaba loca. No tenía la menor duda. Ante mis sollozos, los viandantes se alejaron de mí todo lo que pudieron y yo lo prefería porque no quería que nadie me preguntara qué me pasaba. Se me acercó un agente de la policía municipal muy amable que me escuchó con atención y aunque de mis explicaciones en las que se mezclaban con mis sollozos, las galletas, los quesos caducados, con mis zancadas, el croquis, la sicóloga, mis libros y zapatos, mi jefe y compañeros y ¡hasta el gato de mi vecina!, no había manera de entender nada, me manifestó que se hacía cargo de todo, me rogó que me tranquilizara e incluso me dijo que, si yo quería, me podía acompañar a urgencias para que me viera algún médico a ver si me podía ayudar.
El policía era un muchacho atractivo y muy persuasivo y casi estaba a punto de decirle que sí y a darle las gracias por su sugerencia cuando sentí dentro de mí como una pantera rugiente y me abalancé sobre el primer mozalbete que pasó por nuestro lado comiéndose una rosca rellena de crema y se la arrebaté diciendo:
¡¡¡¡-Trae acá, no tienes derecho a comer de ese modo mientras yo me muero de hambre!!!!
Excuso decir la que allí se armó. Acabé en el psiquiátrico, atada con una camisa de fuerza, y de este modo –a pesar de mi lucha por evitarlo- caí en manos de un siquiatra al que no parecía afectarle que si no acudía a mi trabajo al día siguiente, me quedaría en el paro.
Allí me tuvieron quince días y al despedirme me sorprendí a mi misma dándole las gracias al doctor Lendreras del Rosal. ¡Llevaba todo ese tiempo sin comprar! Al fin, lo comprendí: mi solución estaba allí y en aquel lugar debía permanecer hasta que me olvidara que existen sitios donde se vende comida.
Salí por la puerta sonriendo y
feliz. Ahora sólo me restaba idear un
plan para que me volvieran a ingresar.
Está visto que hasta las cosas más difíciles se pueden arreglar.
Alcalá de Henares, 1 de octubre de 2021
Juego
de la palabra dada
Palabra:
“pulsión” Dadora: Sonia
Cuento realizado por franziska en el año 2002 y publicado en el Juego de la palabra dada-segundo.
l